Las formulaciones de champú buscan maximizar las siguientes cualidades:
- Fácil enjuague
- Buen acabado después del lavado del cabello
- Irritación mínima de piel/ojos
- No dañar el cabello
- Baja toxicidad
- Buena biodegradabilidad
- pH ligeramente ácido, ya que un ambiente básico debilita el cabello rompiendo los enlaces de disulfuro de la queratina del cabello.
Este efecto se consigue añadiendo pequeñas escamas de diversos materiales, por ejemplo, diestearato de glicol (una cera).
La fórmula más simple de un shampoo incluye los siguientes componentes: agentes tensoactivos de 20-30%, agentes impulsores y estabilizadores de espuma de 3-5%, agentes modificadores de viscosidad, agentes aciondicionadores de 1.5-3%, agentes conservadores de 0.2-0.4%, perfumes de 0.2-0.5%, agentes secuestrantes de 0.01-0.04%, agentes opalescentes cuya concentración es variable, colorantes de 0.01-0.02%, agentes modificadores de pH de 1-3%, y estabilizadores y aditivos especiales como: agentes suspensores, antioxidantes, absorbentes de rayos UV, extractos, etc.
Los agentes tensoactivos van a proporcionar detergencia, espuma, acondicionar el cabello y dar efectos especiales; los hay no iónicos, catiónicos, aniónicos y anfóteros.Los agentes acondicionadores son los que proporcionan suavidad y facilidad de peinado.Los modificadores de la viscosidad logran el espesamiento del producto o bien la reducción de dicha viscosidad.
Agentes conservadores como los ésteres de benzoato son los más utilizados para prevenir el crecimiento de bacterias u hongos, así como otros compuestos.
Los estabilizadores de la espuma controlan su cantidad y consistencia o duración de la misma.
El agente acondicionador da suavidad, emoliencia, evita la estática del cabello, etc.
El agente secuestrante evita la formación de precipitados insolubles.
Los extractos proporcionan, suavidad, aclaran u oscurecen el cabello, lo fortalecen, etc.